El mito de Orfeo
El mito de Orfeo es una de las historias más bellas (y tristes) de la mitología griega. Si habéis leído sobre mí, sabréis que me encanta la mitología griega y que tengo una novela publicada basada en un mito. Por eso, en esta entrada os traigo otro de mis mitos favoritos. Es una de esas historias que se quedan en la memoria tras leerla. Es preciosa, pero advierto que es muy triste.
Orfeo era un príncipe tracio, hijo del rey Eagro y de la musa Calíope. Algunas versiones lo hacen hijo de Apolo. En cualquier caso, Orfeo heredó de su madre el don de la música y la poesía. Tenía un talento tan prodigioso que era capaz de conmover con su canto a cualquiera que lo escuchara, incluso dioses y bestias.
Orfeo llegó a participar en la expedición de los argonautas, pero su historia más conocida fue la que vivió con su esposa, Eurídice.
Orfeo y Eurídice

Eurídice era una ninfa y cuando escuchó a Orfeo cantar, quedó prendada de él. También lo hizo Orfeo de ella y juntos formaron uno de los matrimonios más dichosos y felices, pues ambos se amaban mucho.
Un día, Eurídice paseaba por el bosque y una serpiente le mordió, causándole la muerte. Tanto la amaba Orfeo, que descendió al Inframundo para rescatar su alma. Utilizó su don para la música para convencer a Caronte de que lo transportara en barca por la laguna Estigia. Una vez allí, durmió al temible Cerbero, el perro guardián de las puertas del infierno. Llegó a presentarse ante Hades y Perséfone, los reyes del mundo subterráneo, y conmover el corazón de Hades con su canto.
Pero no fue tan fácil regresar con Eurídice al mundo de los vivos. Hades puso una condición a Orfeo: no debía mirar a su esposa durante el camino de regreso hasta que el sol bañara por completo su cuerpo.
Durante el trayecto, el músico se resistió a volver la vista atrás, pero, en el último momento, creyendo que Eurídice ya pisaba el mundo exterior, se dio la vuelta para mirarla y la perdió para siempre.
El mito de Orfeo en el arte
La historia de Orfeo ha inspirado múltiples obras pictóricas y musicales, como la ópera El lamento de Orfeo, de Monteverdi, con la que se inauguró el barroco musical. La literatura también se ha hecho eco de esta historia tan trágica. Además de Ovidio en sus Metamorfosis, Gustavo Martín Garzo ha hecho una versión de este mito en uno de los relatos que componen Un paraíso de escombros. Y Esther León también lo hace en El bosque de Orfeo, donde nos cuenta qué pasó con Orfeo después de fracasar en el rescate de Eurídice.
También yo aludo a este mito en la nueva versión que estoy escribiendo de El sueño de Perséfone. No podía resistirme a incluir una historia donde aparecía el Inframundo griego como escenario principal. Y el mito de Orfeo no era una excepción.
¿Os gusta este mito? ¿Qué otra historia mitológica os gusta también? En este blog podéis leer más sobre mitología y novelas mitológicas.
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